Casinos sostenibles: ¿Han llegado las energías renovables al juego?

En los últimos años las energías renovables y métodos de consumo sostenibles se están haciendo un hueco en el mundo profesional. No se trata solo de un objetivo de las organización u organismos públicos. Es una realidad que preocupa a toda la sociedad, y así debería serlo también para las Empresas privadas.

El futuro de nuestros descendientes va a depender en gran parte de las responsabilidades que tomemos hoy en día. Por eso, es fundamental que poco a poco todos nos vayamos concienciando de ello.

Casinos sostenibles

Aunque muchas veces se busquen excusas, lo cierto es que cualquier empresa, por grande o pequeña que sea, puede participar en este cambio y aportar su granito de arena.

Hay que tener en cuenta que casi todas las empresas tienen un consumo alto en electricidad u otros aspectos que conllevan contaminación general. Por poca que sea. De hecho, cada vez son más las compañías que deciden dar un paso adelante en este aspecto, y comenzar a complementar su consumo de energía con otras alternativas más limpias. Como podrían ser los paneles solares.

Algo que si bien es cierto supone una inversión al principio, a la larga termina por ser muy rentable económicamente para las empresas. Eso sin contar con la repercusión positiva que tendría en términos de sostenibilidad.

Dentro de la industria del juego, hay muchos tipos de negocios. Podemos encontrar los casinos online, casinos presenciales, salones de juego u otros locales de apuestas. Los cuales tienen una gran demanda en la sociedad actual.

En los últimos años la demanda del juego ha crecido mucho en todo el mundo. Es más accesible que nunca, y la enorme cantidad de juegos y opciones que ofrecen, hace que se haya convertido en una forma de entretenimiento muy demandada.

Precisamente los casinos presenciales son los que más margen de mejora tienen en cuanto a sostenibilidad y consumo responsable se refiere. Normalmente, los casinos son edificios de una superficie enorme. En algunos casos con miles de metros cuadrados y que complementan el juego con servicio de alojamiento, espectáculos y todo tipo de oferta de ocio.

El consumo energético que hacen, así como los materiales que utilizan para su construcción y mantenimiento, pueden tener un gran impacto en la sociedad.

Cambiando los hábitos de consumo o con una mayor responsabilidad en cuanto a sostenibilidad, el impacto positivo podría ser enorme.

Aunque todavía quede un mundo por recorrer, lo cierto es que ya se están dando los primeros pasos para conseguir tener casinos sostenibles en la industria del juego. Y el primer ejemplo de todos, lo ha marcado “La Capital del Juego”; Las Vegas.

Desde hace unos años, son ya varios los macro casinos que han decidido comenzar a utilizar energías renovables para satisfacer su demanda de consumo. No en vano, son muchas empresas de juego las que están empezando a firmar colaboraciones y contratos para cambiar su tipo de consumo energético.

De hecho, se estima que en unos años habrá más de un casino en Las Vegas que funcionará al 100% con energías limpias. Lo que supondría un absoluto hito a nivel mundial. Y toda una declaración de intenciones no solo para el resto de casinos, si no para otros sectores.

Y no solo Las Vegas, la ciudad del juego china; Macao; parece ser la siguiente que empezará a tomar medidas al respecto, e intentar fomentar las energías renovables entre sus empresas de casino. Teniendo en cuenta el número de negocios relacionados al juego que hay, y sus tamaños gigantescos, sería todo un lujo poder verlo.

Aun es muy pronto para establecer una conclusión realmente positiva, pero al menos podemos estar contentos por qué poco a poco se va logrando un cambio social.

Como muchas veces se dice, quizás sea ya tarde para cambiar algunos cosas, pero más vale tarde que nunca. Por eso, cada pequeño cambio que podamos hacer en nuestro día a día, tendrá una gran repercusión a nivel global. Muchas veces evitamos participar en el cambio o nos da cierta pereza, porque pensamos que nuestro esfuerzo no tendrá un impacto notorio en la sociedad. Pero ni mucho menos es así.

Lo mismo ocurre con las empresas e instituciones. Si todos nos volvemos más responsables en este sentido, haremos que la responsabilidad colectiva de la sociedad sea cada vez mayor. Y que llegue a todos los sectores y partes de la sociedad. ¡Es ahora o nunca!